Esta familia come todos los días con los cascos puestos. La razón está detrás del rollo de papel de cocina

Shayna y Gary Gutiérrez son una joven y encantadora pareja de Texas. 

Ya eran los padres de Camila, una niña de tres años, cuando trajeron al mundo a su hijo Jonas. En ese momento, recibieron una mala noticia de parte de los médicos: el bebé presentaba un severo caso de plagiocefalia, también conocido como el síndrome de la cabeza plana. 

"Tenía una cabeza enorme dentro del útero", explicó su papá. "Ahora duerme muy bien, pero solo sobre un lado. Lo hace con mucha frecuencia, así que su problema podría empeorar".

Se trata de un problema muy común entre los recién nacidos, que puede ser corregido si se trata a tiempo. En el caso de Jonas, los médicos le recetaron el uso de un casco para modelar la forma de su cabeza. Y como un gesto de solidaridad con su hijo de cuatro meses, ¡los miembros de la familia decidieron ponerse cascos para que Jonas no se sintiera fuera de lugar! De hecho, cuando el bebé llegó a casa con el casco puesto por primera vez, Camila fue la primera en proponer la idea y se puso a buscar uno entre las cosas de sus padres.  

Con el propósito de transformar una experiencia negativa en algo mucho más placentero, la familia al completo lleva el casco puesto todo el tiempo. No importa la actividad que estén realizando (comer, cocinar, jugar), hacen todo con la cabeza protegida. ¡De esta manera, el pequeño Jonas se siente en confianza!

Mientras tanto, el tratamiento está dando buenos resultados y su plagiocefalia está mejorando día a día. 

Ojalá que esté bebé se recupere en muy poco tiempo para que todos puedan liberarse de los cascos y tener la cabeza un poco más fresca. ¡Qué iniciativa tan enternecedora de esta cariñosa familia!

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