Cuando vieron lo que el mar había traído a la playa no salían de su asombro. ¿Cómo era posible?

Los vecinos de la isla de Langeoog, en el norte de Alemania, se levantaron una mañana y encontraron algo sorprendente en sus playas. Un buque que se dirigía a la localidad de Bremen, y que se encontró en medio de una tormenta provocada por el ciclón Axel, es el responsable del sorprendente hallazgo. ¿Pero qué eran todas esas cápsulas de colores que inundaban la arena de la playa?

¡Pues eran las cápsulas que esconden los juguetes de los Kinder Sorpresa! Del chocolate del popular huevo no quedaba ni rastro, eso sí. La tormenta hizo que se perdieran cinco contenedores de este rico manjar y todo lo que contenían se quedó esparcido en el océano.

Para evitar que las cápsulas de plástico llegaran hasta el mar y afectaran negativamente la vida de los animales acuáticos, los vecinos de la isla, junto con niños de una guardería, se pusieron manos a la obra y recogieron todas las piezas.

Y, claro está, ¡a los más pequeños les ha encantado poder tener tantos juguetes de repente!

Menos mal que los vecinos han recogido todas las cápsulas y han evitado que el daño medioambiental causado por la pérdida de estos contenedores sea todavía peor. Además de estas cápsulas, también se perdieron piezas de Lego y grandes cantidades de bolsas de plástico y otros envoltorios, lo que supone un gran daño al océano. Hay que recordar que, aunque no podamos evitar sonreír al ver la cara de los niños recogiendo las cápsulas, deberíamos también preocuparnos por haber ensuciado el mar una vez más. 

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